cargando un rincón solo para vos_
Esto no es una página cualquiera. Es un lugar que se queda quieto en un rincón de internet, exactamente como está hoy, para que puedas volver cuando quieras — el mes que viene, en cinco años, cuando quieras acordarte de esto.
capítulo uno
Todo arrancó con un mensaje sencillo: una pregunta sobre si Discretas con Loría se pone imposible cuando uno no es bueno en mate. Yo solo quería ayudarte a no sufrir tanto con el curso. Te mandé guías, te expliqué sumatorias y ciclos a las once de la noche, te dije que si estudiabas todos los días, lo iba a lograr.
Lo que no vi venir fue que, entre audio y audio, entre "¿todo bien?" y "descanse, cosita hermosa", se me fue colando algo que no tenía nada que ver con lógica ni con algoritmos. Empecé a esperar tus mensajes más de lo que debería. Empecé a decirte "mor" sin darme cuenta. Y un día ya no te estaba enseñando matemáticas — te estaba eligiendo.
Nunca me imaginé que una tutoría se me iba a convertir en la persona que más quiero en este mundo.
capítulo dos · ghibli
Sé que amás Ghibli porque esas películas tratan el mundo como algo que vale la pena mirar despacio: el vapor de la comida, el viento moviendo el pasto, un tren que cruza el mar sin apuro. Vos ves el mundo así todo el tiempo, aunque no te des cuenta.
Estar con vos se siente como esas escenas quietas que a Miyazaki le gusta dejar respirar: no pasa "nada" y aun así es de lo más bonito de la película. Contigo aprendí que no hace falta que cada día sea extraordinario para que valga la pena — con que estés vos, ya alcanza.
capítulo tres · frieren
Frieren pasa gran parte de su historia arrepentida de no haber puesto atención a los días comunes que tuvo con su grupo, porque para ella parecían infinitos. Yo no quiero cometer ese mismo error contigo. Por eso hice esta página — para que ningún "te amo" de un martes cualquiera se pierda en el WhatsApp.
Y hay una coincidencia que todavía me da risa: cumplimos años el mismo día. Como si el calendario también hubiera decidido que íbamos a caminar el mismo camino, a la misma velocidad, un año a la vez.
No sé cuántos años voy a tener a tu lado, Moi. Pero pienso poner atención a cada uno.
capítulo cuatro · vóley
No sé casi nada de rotaciones ni de recepción, pero sé reconocer a alguien que no se rinde en medio de la cancha — y eso te describe hasta cuando la vida se pone difícil fuera de ella. Cada punto que ganás me hace la porra más ruidosa del gimnasio, aunque a veces solo te lo diga por mensaje.
capítulo cinco · avenged sevenfold
Te encanta lo dulce — Ghibli, las plantas, las peonías — pero también sos de las que sube el volumen y canta a todo pulmón cuando suena A7X. Esa mezcla es justo lo que más me gusta de vos: podés ser suave y también ser intensa, y las dos versiones son completamente tuyas.
Este capítulo no tiene flores. Es solo para recordarte que también admiro esa parte tuya que no se calla, que dice las cosas de frente, que no le tiene miedo a sentir fuerte.
capítulo seis · peonías
Las peonías significan amor, honor y buena fortuna — por eso son el hilo que conecta toda esta página, capítulo tras capítulo, igual que como aparecieron mientras bajabas. ¿Viste la florecita que te acompañó todo el camino en la esquina de la pantalla? Ya terminó de abrirse. Como esto.
Cuidás tus plantas con una paciencia que a mí todavía me sorprende: las regás, les hablás, esperás sin apuro a que crezcan. Quiero cuidar lo nuestro exactamente así — sin apuro, todos los días, un poquito más cada vez.
nuestro álbum
Elegí tus favoritas y ponelas aquí — este cuadro está listo para las 15 fotos y 5 videos. Instrucciones abajo del todo en LEEME.txt.
Moi,
Si estás leyendo esto hasta el final, quiero que sepas que armé cada capítulo pensando en una cosa distinta que te hace ser vos: lo tierna, lo intensa, lo dedicada, lo curiosa con las plantas, lo terca en la cancha. Ninguna app, ninguna historia de redes sociales que desaparece en 24 horas, iba a alcanzar para todo eso. Por eso hice algo que se quede quieto, para siempre, en un rincón de internet — para que cuando quieras, aunque pasen los años, puedas volver a leer esto y acordarte de cuánto te quiero hoy, 26 de agosto.
Gracias por dejarme ser parte de tu historia desde una simple duda de mate. Te elijo en esta y en cualquier otra.
Con todo,
Sebas